Ideal para: quienes tienen un peso corporal normal o un leve exceso de peso, con áreas de grasa localizada
La liposucción es un método de moldeado corporal que implica quitar el exceso de grasa de partes específicas del cuerpo. Se puede realizar en el abdomen, las caderas, las nalgas, la espalda, los muslos, las rodillas, pantorrillas, tobillos, en la parte superior del brazo, las mejillas y el cuello.

Estos depósitos de grasa localizada muchas veces son hereditarios, y en general no responden a la dieta y el ejercicio. En estos casos, la liposucción es la única forma de deshacerse de ellos.
La liposucción se puede realizar sola o con otros procedimientos de cirugía plástica, como la reducción mamaria y la abdominoplastia. También se puede realizar en varias partes del cuerpo a la vez.
Cómo se hace
Primer paso: Se marca el territorio. Con un marcador, el cirujano marca literalmente las áreas del cuerpo de las que extraerá la grasa no deseada. Estas marcas lo asistirán durante la operación.
Segundo paso: Anestesia. En general la liposucción se realiza bajo neuroleptoanestesia; es decir, anestesia local con sedación. Esta decisión tiene en cuenta la duración de la operación, el lugar y la cantidad de grasa que se eliminará.
Tercer paso: Se infunden soluciones líquidas en el área antes de extraer la grasa. Este fluido contiene solución salina y epinefrina (que constriñe los vasos sanguíneos para minimizar cualquier pérdida de sangre en el aspirado) y un anestésico local. La razón de usar esta solución líquida es simple: minimizar la pérdida de sangre, y lograr una liposucción más segura. Se usan distintos tipos de solución. La diferencia principal es la cantidad de líquido que se utiliza.
Cuarto paso: Remoción de la grasa. Hay diferentes formas de aspirar la grasa durante la liposucción.
Liposucción tradicional: Implica la inserción de una cánula a través de una pequeña incisión para aspirar las células adiposas. El cirujano desliza la cánula hacia dentro y hacia fuera a través de la capa adiposa para romper el exceso de grasa y luego extraerla.
Liposucción ultrasónica: Aquí el cirujano inserta una cánula especial a través de pequeñas incisiones “de acceso”. La cánula emite ondas de sonido para ayudar a romper la grasa, lo que facilita la aspiración. La liposucción VASER es la versión de avanzada de este tipo de intervención. La cánula que se usa para la liposucción VASER emite ondas de sonido más suaves, que no dañan los vasos sanguíneos, nervios y tejidos conectivos, y como resultado se producen menos hematomas, inflamación y dolores que con las técnicas tradicionales.
Liposucción asistida por motor: En este caso el cirujano usa una cánula motorizada para romper el tejido adiposo que luego se aspira. Se inserta a través de las mismas incisiones diminutas.
Liposucción láser: Involucra una pequeña incisión y la inserción de una sonda de fibra láser que produce energía que licúa la grasa antes de removerla. Sus defensores sostienen que la liposucción láser es la más novedosa y que también puede tensar la piel, aunque sus detractores afirman que no consigue ningún resultado adicional a la liposucción tradicional, salvo por los costos, y que hace más compleja la intervención tanto para el paciente como para el cirujano.
La duración de la operación dependerá de la cantidad de grasa que se va a succionar. Puede durar entre media hora y cinco horas.
¿En quién está indicada?
El primer paso importante es la elección de un cirujano plástico idóneo. Durante la consulta, se revisa minuciosamente la historia clínica del paciente, se consulta acerca de medicaciones que está tomando y sobre el peso, para ver si éste ha fluctuado significativamente y si el paciente quiere adelgazar después de la liposucción. Además, en este tipo de intervención, es importante charlar sobre las expectativas con el médico, para asegurarse de que sean realistas.
Por lo general, la liposucción es ideal para hombres y mujeres de peso relativamente normal, con grasa localizada que no responde a un programa adecuado de dieta y ejercicio.
Se debe tener en cuenta que la liposucción elimina grasa; pero no soluciona el problema de la piel fláccida. Si bien la edad no es un factor determinante, a medida que se envejece la piel pierde su elasticidad, con lo cual los resultados pueden no ser óptimos.
Qué esperar después de la liposucción
Las áreas tratadas se verán inflamadas y con molestias varios días después de la liposucción. En algunos casos, se dejan abiertas las pequeñas incisiones en forma provisoria para permitir que drene el líquido y los depósitos de grasa residual. Es posible que se prescriba un antibiótico para reducir el riesgo de infección.
Se coloca una faja para comprimir los tejidos y controlar la inflamación y los hematomas. En unos pocos días, el paciente puede retomar sus actividades laborales y cotidianas. Sin embargo, se debe evitar realizar actividad física intensa
Fuente: http://www.yourplasticsurgeryguide.com/liposuction/intro.htm