Aumento mamario sin implante (segunda parte)
Continuación de:
¿EL FIN DE LAS PRÓTESIS MAMARIAS? ¡DE NINGUNA MANERA!
¡Atención a aquellas mujeres a las que les gusta la voluptuosidad! Con esta técnica no se puede obtener un gran volumen como sí se puede lograr con las prótesis de siliconas. Aquí, en una aplicación se pueden injertar hasta 200ml de grasa, por lo que si el tamaño requerido fuera mayor son necesarias más sesiones. ¿Un dato a tener en cuenta? Las prótesis de siliconas estándar en nuestro país son más grandes y aumentaron en los

últimos años, utilizándose actualmente las de 250ml a 325ml: “Con esta técnica, se prefiere no realizar transferencia de grandes volúmenes de grasa. No olvidemos que la grasa proviene de la propia paciente así que el volumen de aumento mamario depende de la grasa obtenida de la liposucción”, comenta Pió. Y agrega: “Si es necesario y la persona lo desea hay que repetir el procedimiento; pero en general quienes recurren a este método están muy satisfechas con los resultados”.
¿ En quiénes no se puede realizar y se debe optar por siliconas? El dr. Abel Chajchir, médico especialista en Cirugía Plástica y Reparadora y pionero en transferencia de grasa, remarca que esta técnica es muy prometedora, pero de ninguna manera significa el fin de las prótesis mamarias: “Es sin duda una importante solución, aunque existen restricciones, como por ejemplo en pacientes con tejido adiposo insuficiente”, destaca el especialista.
Por su parte, el doctor Juan Carlos Seiler, del Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del Hospital Alemán comenta que estos avances están dando la posibilidad de ofrecer a los pacientes alternativas eficaces, seguras y sencillas que pueden mejorar su calidad de vida: “En el caso de las pacientes con secuelas de una cirugía por cáncer de mama, la reconstrucción mamaría sin prótesis representa una opción novedosa”, detalla Seiler. Sin embargo, el dr. Manuel A. Vinal, jefe de la División de Cirugía Plástica del Hospital Ramos Mejía, explica que cada caso en particular debe ser analizado por el equipo tratante, integrado por un cirujano plástico, un patólogo mamario y un oncólogo, siendo el grupo en conjunto con el propio paciente, quien establecerá la técnica más conveniente para esa situación.












